miércoles, 18 de junio de 2014

Amantes virtuales

Óleo de Virginia Palomeque.

Me pierdo
entre avenidas de gigabitios,
rompo la barrera
donde giro.
Mariposa gesticular,
metamórfica.
Me destierro de la vida.
Ahora
soy un éter
renaciendo
entre sinapsis nerviosas
y en códigos binarios.
Fantasmal,
el tiempo no pasa igual
se r-a-l-e-n-t-i-z-a
se ===============acelera
se de
tiene
(desaparece)
El tiempo ya no es tiempo,
es la fantasía en que renazco.
Es tu pelo de medusas voluptuosas
y tus ojos de avispas iridiscentes.
Es tu piel de pasional opio.
¿Me sentís? - me preguntas.
¿Sentís el alma?- te contesto.

Soy Dios creador del cielo
y del sonido
y de la palabra.

Creador del mundo
del lenguaje y de la forma
del color y el olor,
todo
(dentro)
de vos
tu cerebro
y el mío.
Universos en un bite
expandiéndonos
hasta simbiotizarnos.

Y las palabras
ya no significan lo mismo,

 son texturas
que se prenden de vos
vistiendo tus sentidos,
desnudándoles.
Así
habitamos esta isla
encriptada en silicio,
nos bañamos en seda
de mar y sol,
con pieles que laten
invadidas de caracoles interiores,
que bailan entre las células
entre giros y espasmos.
Su danza recorre los labios
y cabalga como fuego
hasta llegar a arder
las selvas mediales
florecidas de deseos.

Es ritual y magia,
un viaje de frenesí
de carne etérea,
y sueños realizados.
Es el laberinto virtual,
ese lugar de los chips
y memorias de silicio.
Ese lugar puesto
play
en nuestras mentes,
donde coexistimos
inmateriales, eternos
y nuestros.

Me pierdo,
te pierdes,
nos perdemos.
Nos encontramos
entre avenidas de gigabitios
en el laberinto onírico virtual.

José Dimitri


1 comentario:

  1. Wuauu Poeta! Qué magníficos versos!! Bellísimos, tan reales, de las relaciones modernas... Un placer leerte!!
    Un abrazo!

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