domingo, 22 de junio de 2014

Tormentas cerebrales



El sol degollado es aniquilado
por la garra de la noche, que se abre
y libera oníricos cancerberos,
que impiadosos y brutales giran las llaves,
abren ventanas y puertas de mi infierno,
dislocadas realidades,
abismales cementerios,
en los que vago angustiado
entre esqueletos de fracasos.

Cerebro de oquedades lleno,
colmadas con el río cinabrio
- sangre de insania -
de una razón acuchillada.

Tormentas cerebrales,
lluvia de miedos-buitres,
que me desgarran por dentro.

Enredaderas de locura,
retoños de soledad nocturna,
verdugos que cada día
vienen a robar mi paz
y a matar.

¡Y a matar mi cordura!

José Dimitri 

2 comentarios:

  1. Que tristeza que el buen amor desde el espacio que sea,no pueda nada. Ni siquiera acompañar con ternura,y con respeto.
    Que pena,que no se pueda.!!!

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  2. Los poemas existencialistas, tristes,son impaces, momentos en que decae el alma y la razón en esos mares de angustia. Coincido contigo, el amor a uno mismo y al prójimo redime al hombre. Un fuerte abrazo.

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